Entrevistas

1988 – Albert de la Torre – DIARI DE BARCELONA (Catalán)

“La literatura per a infants no ha de ser light”

[…]

-Com és que un editor desestima una obra que després es demostra que es pot vendre bé?
-Al marge de la qualitat, és evident que les editorials seleccionen les obres a blicar també en funció d’un ideari. Aquesta és una cosa absolutament lícita i practicada especialment en la literatura infantil i juvenil, però les editorials no ho fan públic. Ostres, tu, quin cacau!, potser pel comportament dels personatges, no lligava amb l’ideari de La Galera. El cert, però, és que em vaig tornar a presentar al Folch i Torres el 1986 amb La revolta dels lactants, que a mi em sembla que és una novel•la més esbojarrada i vaig guanyar.

Escriure per a joves
Maite Carranza va començar a escriure per a nois i noies d’una forma no casual sí que poc premeditada. “Primer vaig fer narracions per adults”, diu, “però em van aconsellar que escrivís per joves perquè en els meus textos hi havia molta acció, passaven coses contínuament, però en canvi hi havia altres aspectes com ara la descripció que estaven més desatesos. En la literatura per joves, en canvi, que un relat expliqui moltes coses és important”.

Maite Carranza parla ràpid. De fet fa ràpid moltes coses. Ara, amb una filla de dos anys, ha deixat estar la moto que la portava a tot arreu —i no era justament una moto petita la que conduïa. Per velocitat, haver-se de guanyar les garrofes l’hi obliga, la que té per escriure novel•les: durant els mesos d’estiu n’escriu una i fins a l’estiu següent és el temps que es dóna per revisar-la. Aquest procés de producció poc lògic és el que han d’adoptar —i poden— els escriptors que es dediquen a més a l’ensenyament. —que no són ni un ni dos. Sort de l’ordinador que agilita aquestes feines: “Escriure a màquina és, ara ja, un anacronisme”.

La gent tal com és
Per Maite Carranza, la literatura infantil i juvenil no ha de ser considerada “un gènere light”. Que el nivell de llenguatge s’hagi d’adaptar a determinades edats lectores no vol dir que el món s’hagi de deformar: “En els llibres per nens, tant la gent gran com la gent jove ha de sortir retratada amb els seus defectes i les seves virtuts, amb les seves incoherències. Els nens, fins que no han après totes les convencions dels adults, troben absurdes moltes de les seves actituds. A la gent gran, respecte als nens, també els passa una cosa semblant”.

[…]

Albert de la Torre: Diari de Barcelona, 1988.

1999 – Marisa Casado – CAMBIO 16

“Los ecologistas son los últimos románticos”

-¿Por qué decide abandonar la literatura infantil y escribir una novela de adultos?
-Necesitaba libertad para hablar de temas que me inquietaban. Quería expresar mis dudas con respecto hacia dónde camina nuestra civilización. En realidad, las novelas sirven muchas veces como terapia.

-«Sin invierno» presenta un mundo sin estaciones, donde el cambio climático hace sus primeros estragos. ¿Le preocupa este tema?
-Sí. Es un proceso irreversible que afecta a todo el planeta y ante el que nos sentimos impotentes. Además, la desertización es un problema que crece y cada verano se queman cientos de bosques y hace más calor que el anterior.

-En el libro, como en el mundo real, son los escologistas los que luchan por salvar la tierra.
-Para mí son los últimos románticos. No existen partidos políticos que presenten alternativas al mundo en que vivimos. Sin embargo, la utopía de los ecologistas de un planeta limpio, verde, con energías naturales, es coherente. Los activistas de estos grupos encarnan el ideal de las personas que tienen una ilusión y luchan por ella.

-Igual que los protagonistas «Sin invierno» abren los ojos ante la injusticia y el desastre ecológico. ¿Pretendía que el lector también lo hiciera?
-Esa fue mi voluntad al escribirla. Y lo he hecho a través del personaje de Mario, que en realidad podría ser cualquier persona que empieza a dudar y a pensar que aún no es tarde para hacer algo.

-Muchos de los hechos que usted narra están ocurriendo hoy, no sólo el cambio climático, sino las pruebas nucleares, el tráfico de residuos tóxicos, el fraude farmacéutico. ¿Se puede considerar el libro como una fábula futurista?
-En cierto modo. Todo lo que aparece en la trama es verídico. Los ejemplos del tráfico de residuos han sido extraídos de casos reales y en cuanto al fraude farmacéutico, es algo que está al orden del día. Pero son estos casos los que te inspiran para fabular, porque la realidad muchas veces supera la ficción.

-El viaje que hace el protagonista a Mauritania, ¿está basado en una experiencia real?
-Sí. Yo misma realicé ese viaje y entré en ese extraño mundo de los vendedores de pescado, los biólogos que estudiaban a las focas monje, los trenes abarrotados de gente o el soborno a los policías. La realidad fue más sorprendente de lo que yo esperaba. Esa parte del libro la escribí cuando volví a España.

-Hablando de su trabajo como guionista, ¿le influye esto a la hora de escribir libros?
-El oficio de guionista me ha revertido muy positivamente a la hora de escribir; te quita el miedo a pensar en una trama, analizarla, estructurarla, atar todos los cabos, dar respuesta al lector… y el guión también te enseña a trabajar personajes, que son los que le dan fuerza.

-¿Es difícil dar el salto del guión a la novela?
-Sí. La estructura de los guiones es sencilla, sobre todo si trabajas en equipo, pero escribir una novela implica libertad, soledad… y eso, a veces da mucho miedo. En definitiva, significa buscarse a uno mismo.

-Ha escrito muchos guiones para televisión: telenovelas, comedias, y hasta programas infantiles como «Picnic» ¿Ha probado con el cine?
-No es fácil para un guionista de televisión dar el salto al cine, sobre todo cuando no te conocen y careces de contactos. Ante un buen guión no todo el mundo responde. Primero hay que leerlo y lo normal es que lean primero de los de guionistas conocidos. Pero estoy en ello. Acabo de presentar una serie para la tv y estoy preparando un largometraje para la gran pantalla.

Marisa Casado: Cambio 16, 28 de mayo de 1999.

 

2002 – Revista de literatura infantil 1ª parte

“Me inspiran las vivencias cotidianas narradas con humor”

-¿Cuáles eran las lecturas favoritas de su infancia y juventud?
-Entre muchas otras, las que más recuerdo son las de Guillermo Brown de Richmal Crompton. Soy de los fans de Guillermo Brown en detrimento de los libros de Enid Blyton, que también los leí, pero siempre los encontraba ramplones y cursilones. El personaje de Guillermo Brown era un proscrito, un rebelde, un niño transgresor. Por contra, los de Enid Blyton siempre eran colaboradores con la justícia, con los padres y con la família.

Además, recuerdo muchas otras lecturas como Julio Verne (evidentemente), Zane Grey, Louisa Mary Alcott. Lecturas también muy clásicas, que extraía de la gran biblioteca de mis padres.

-¿Usted de pequeña fue una buena lectora o su afición fue posterior?
-Fui una lectora voraz. Incluso mis padres me amenazaban con que me quedaría ciega. En la actualidad difícilmente unos padres pueden amenazar a sus hijos por leer. Esto que ahora no ocurre con la lectura, sí que sucede en la misma proporción con los niños que ven mucho la televisión o juegan a videojuegos. Yo me comparo con ellos: la lectura, al igual que los videojuegos y la televisión era un medio de escapar, de vivir en otro mundo de fantasía.

-¿Reconoce en su trabajo actual la influencia de alguna de esas lecturas?
-Yo creo que todo queda. Lo que hemos oído, lo que hemos visto, lo que hemos vivido en carne propia y, evidentemente, lo que hemos leído. Y hay lecturas que, aunque no recordemos con exactitud su argumento, forman parte de nuestros recuerdos personales.

-Usted estudió antropología ¿Cuándo nació su vocación por la literatura?
-Desde siempre he tenido esa inquietud por la literatura. Siempre me había preguntado acerca de cómo debían trabajar los escritores. Además, me gustaba muchísimo realizar redacciones y escribir cuentos.

Creo que, como la mayoría de escritores reconocen, la vocación por la literatura no surge de repente, sino que hay una afinidad con algo con lo cual uno se siente muy a gusto.

Cuando de pequeña me pedían que hiciera una redacción libre o un cuento, era todo un placer para mí. Incluso, una amiga y yo escribimos una novela cuando teníamos sólo siete años.

-Durante aproximadamente diez años fue profesora de Lengua y Literatura en un instituto de Bachillerato. ¿Qué recuerdos tiene de esa experiencia?
-Pues que era muy joven y tenía mucha energía, porque bregar con chavales de entre 14 y 18 años era muy duro. Yo tenía muchas energías y cambiaba cada año el programa… Me lo pasaba muy bien. Yo creo que apuré mucho la experiencia y cuando empecé a ver que había llegado a un punto en el que creí que en lugar de ir adquiriendo experiencias nuevas, realmente volvía hacia atrás, entonces me sentí frustrada. En el momento en que un trabajo deja de gustarte, puedes optar por resignarte, pero yo siempre he intentado buscar esa vinculación con el trabajo, que éste forme parte de tu vida y que al mismo tiempo de ser divertido, te permita aprender, sea estimulante y te apetezca cada día seguir avanzando.

-La sociedad ha descargado sobre la escuela gran parte de la responsabilidad de acercar a los niños y jóvenes a la lecura. ¿Qué opina de este hecho?
-Que no hay que generalizar. Hay padres que van a comprar libros con sus hijos, que les regalan libros por navidad, por su cumpleaños, que los leen con ellos…

Conozco a muchísimos padres que leen un cuento cada noche a sus hijos desde que nacieron. Sí, evidentemente la mayoría de padres confían en que la escuela, además, les estimule el amor por la lectura, pero no creo que se deba generalizar.

-¿Cómo ve los programas de animación a la lectura que se llevan a cabo desde el ámbito educativo? ¿Cuál cree que debería ser el papel de los escritores en estos programas?
-He participado en algunos programas de animación lectora y siempre me ha parecido mejor que éstos existan. El hecho de que un autor vaya a charlar con los chavales y se haga todo un trabajo en torno a un libro, puede ser ese estímulo, ese motivo que acerque al niño a la lectura: porque todos los compañeros han leído lo mismo, porque se habla sobre ello, porque hay un trabajo enriquecedor.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la forma en que los profesores lo enfocan, hay quien realiza un trabajo loable, y otros que, puede que por falta de experiencia, lo que consigan es aburrir al alumnado. Pero en general, mi valoración es positiva.

-Desde su punto de vista, ¿Debe obligarse a leer a los niños/as?
-Obligarse, no. Estimularlos a leer, sí. A la fuerza, si alguien no desea hacer algo, es muy difícil que finalmente acceda y lo haga con motivación. Ahora bien, engañarlos un poquitín, sí. Y cuando digo engañarlos, me refiero a seducirlos, llevarlos de la mano. Después, que los niños se conviertan en lectores asiduos o no, ya dependerá de ellos, pero ese primer paso yo creo que, con un poco de argucia e ingenio, se puede conseguir siempre.

-¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la literatura infantil y juvenil? ¿Le costó abrirse camino en él?
-Yo no puedo quejarme, no pasé por ningún calvario de novelas olvidadas en el cajón sin que nadie las publicara, pero sí que tuve algunas primeras impresiones sorprendentes.

Personalmente no procedía del mundo de la literatura infantil, sino que aterricé en él, se puede decir que, desde la ignorancia. Eso, por una parte, me dotó de una naturalidad que quizás si yo hubiese conocido ese ámbito, no tendría. En mi primera obra, Ostres, tu, quin cacau!, podría decirse que lo que yo hice fue un sacrilegio, aunque yo lo ignoraba. No pensé que pudiera levantar tanto revuelo o que podría haber tanto escándalo. Creo que si lo hubiera pensado, no la habría escrito o me hubiera reprimido. Pero por la propia ignorancia…

La editorial que debía publicarla en un principio, la censuró. Consideraba que daba mal ejemplo a los niños, que había muchos conceptos antipedagógicos y no podían editar un libro como ése. Creí que me había equivocado, pero entonces otra editorial la aceptó. Una vez publicada la novela tuvo mucho éxito y, al mismo tiempo, creó bastante polémica. Esa polémica a mí me afectó en una segunda novela, en la que bajé el nivel de provocación de contenidos. Me reprimí.

Con la tercera novela en concreto, gané el Premio Folch y Torras y, simultáneamente, a la primera le dieron al Premio Serra d’Or. Entonces me di cuenta que se debe escribir lo que uno desea, y no lo que a los demás les parezca que es lo correcto.

-Ostres, tu, quin cacau! fue su primera novela y, con ella, obtuvo el premio de la Crítica “Serra d’Or”, ¿Qué significó este premio para su carrera?
-No es un premio con asignación económica, pero a mí me hizo mucha ilusión y supuso un reconocimiento. Darte cuenta de que no te has equivocado, porque, como ya he dicho, durante un año tuve grandes dudas al respecto, pensé que quizás había ido demasiado lejos, sin pretenderlo.

 

2002 – Revista de literatura infantil 2ª parte 

-¿Qué le hace comenzar un nuevo libro?
-Las ganas. La inquietud. El placer por escribir. Yo creo que un libro surge por necesidad. Es decir, no es nada racional, no es una voluntad, no es plantearse un nuevo reto.

-¿Existe la inspiración?
-Existe, pero no puedes confiar en ella exclusivamente. Es decir, hay recursos de creación que una vez conocidos los puedes ir aplicando sistemáticamente.

También hay metodología para la inspiración.

-¿Qué temas le inspiran más?
-En el campo de la literatura infantil, yo diría que me inspiran mucho las vivencias cotidianas. En algunos momentos, en literatura infantil he ensayado temáticas fantásticas. Soy una gran lectora y amante de la ciencia ficción y la literatura fantástica, pero normalmente no me inspira, habitualmente me siento más implicada con situaciones de la vida cotidiana.

-Cuéntenos el proceso que sigue al crear una nueva obra. Supongo que, con tantas obras publicadas (Si no lo tengo mal entendido, escribió en menos de diez años, del 86 al 95, unas 35), debe de ser muy metódica en su trabajo.
-Soy muy rápida escribiendo, lo reconozco. Hay autores lentos y otros rápidos, y yo a veces peco por excesivamente rápida. A pesar de ser rápida, tengo muy claro lo que voy a escribir. Primero hago un esquema, me planteo los personajes, tengo claro el mecanismo, y además me hago un guión de cada capítulo, o sea, distribuyo la historia, el relato en los capítulos que voy a escribir. Pero, por el camino voy encontrando muchos hallazgos, y lo que procuro es no alejarme de la idea inicial o, en todo caso, si encuentro una resolución mejor de la que tenía pensada, modifico a priori la dirección de la historia.

-Además de ser escritora de literatura infantil y juvenil, usted ha trabajado como guionista para diferentes programas, series y telefilmes para la televisión. ¿Qué diferencias o similitudes encuentra entre el ámbito literario y el televisivo?
-Existen muchas diferencias, pero en el fondo la función o la tarea del escritor es la misma: escribimos con palabras, creamos argumentos, concebimos historias y las estructuramos. En el ámbito del guión, la resposabilidad última nunca es del guionista. Éste siempre forma parte de un equipo, al que le influencia todo un proceso de producción muy complejo. Por tanto, el resultado final nunca es lo que el guionista ha concebido en su intimidad.

-¿Ha influenciado su labor como guionista de televisión en su obra literaria?
-Muchísimo. Además, no creía que puediese haber una relación tan directa entre el trabajo como guionista y el de escritora de literatura infantil. Sobre todo, me influye en la concepción de estructuras.

-En la obra ¿Quieres ser el novio de mi hermana?, con la que ha ganado el último Premio Edebé de Literatura Infantil, utiliza la voz narradora de la joven protagonista.
-Sí, lo hice precisamente para alejarme del guión televisivo o de cine. En el guión la voz en off no se utiliza, todo es muy objetivo y no hay apenas subjetividad. Utilizar la voz en off en un guión es un recurso pobre, teniendo en cuenta que debes explicar dramáticamente lo que le está sucediendo a un personaje sin que éste lo diga. Es un recurso fácil en el guión, pero literariamente, es válido.

-¿Qué destacaría de este libro?
-Que lo escribí con muchas ganas, con lo cual es un relato muy sincero y fresco.

En este libro, recupero la naturalidad al redactar, sin pensar en cuáles son las exigencias del mercado, las exigencias editoriales, o del mundo actual de la literatura. -Que lo escribí con muchas ganas, con lo cual es un relato muy sincero y fresco. En este libro, recupero la naturalidad al redactar, sin pensar en cuáles son las exigencias del mercado, las exigencias editoriales, o del mundo actual de la literatura.

-¿Por qué recomendaría su lectura?
-Para pasar un rato divertido. Cualquiera puede identificarse con uno de los personajes de la familia protagonista y, ese vernos reflejados en un mundo de humor, puede distanciarnos de nuestros propios problemas.

-¿Qué ha significado para usted conseguir el Premio Edebé?
-Significa un regreso, muy honorable, a un mundo al cual me apetece continuar perteneciendo, el mundo de los escritores de literatura infantil; y además, también me ha hecho pensar que aún tenía un hueco en este mundo del cual me había alejado voluntariamente.

-¿Qué motivos le impulsaron a presentarse al Concurso?
-Pues la frustración de haber publicado una novela para adultos, Sin invierno, en la cual invertí un año y medio para escribirla y, después, apenas fue publicitada.

Tuvo una vida muy efímera y siempre pensé que era una lástima, porque es una novela de la cual me siento orgullosa.

-En este punto de su carrera profesional, ¿qué le gustaría escribir y no ha escrito?
-Yo siempre digo que hay un paso más. A mí me gustaría dirigir, puesto que sería ir un paso más allá. En literatura, a pesar de haber escrito ya una novela para adultos con la que, en algunos momentos, he disfrutado muchísimo, me apetece escribir otra en la que se desarrolle mi compromiso como escritora, una novela de compromiso.

-¿Está trabajando o tiene en mente nuevos proyectos?
-De novela, no. De guiones de cine o televisión, muchos. Estoy trabajando en estos momentos en dos guiones a la vez, sobre conflictos de tipo cultural, de tipo social.

Amparo Vázquez: Primeras Noticias, 2002.

 

2005 – Chus Sáez – ESCUELA

“Las brujas Omar son mujeres modernas”

-Tiene el Premio Edebé de literatura infantil. ¿Qué propósitos y planteamientos se hace cuando escribe para los niños?
-Sencillez narrativa, claridad expositiva y sinceridad sin artilugios. Los niños son muy listos.

-¿Qué visión ha querido dar del mundo mágico de las brujas con su novela El clan de la loba?
-Una visión humana, cotidiana y actual sin prescindir del elemento fantástico. Las brujas protagonistas (Omar) son mujeres modernas que trabajan, se enamoran y educan a sus hijos al tiempo que mantienen sus rituales y están vinculadas a su clan. La bruja Odish, en cambio, tienen una proyección más acorde con la pintura fantástica que de ellas se ha hecho lo largo del tiempo, son inmortales, sanguinarias e «inhumanas».

-Ha publicado más de cuarenta títulos después de haber ejercido como guionista y docente universitaria en guiones. ¿Cuál de los dos mundos le resulta más sugestivo?
-La creación siempre es sugestiva. La diferencia principal es que el trabajo de escritura del guión es inmediato y colectivo, con lo cual la autoría y el perfeccionismo quedan diluidos, mientras que la escritura de novelas es solitaria, pausada y muy personal. La enseñanza del guión es un ejercicio de aprendizaje constante que permite reflexionar sobre el acto de escribir y crear historias.

-Su forma de entender el mundo de la brujería es abordada más desde el lado de sus cometidos de comadronas, sanadoras e interpretes de las piedras y de la naturaleza que tan bien relató Julio Caro Baroja. ¿Por qué cree que tuvieron tan mala prensa durante los siglos XVI y XVII?
-Hay diversas teorías al respecto, pero es probable que en esos momentos la profesión médica emergente considerase un estorbo la competencia de las comadronas y sanadoras tradicionales que tenían su parroquia y sus clientes.

¿Qué forma mejor para desacreditar a mujeres con conocimientos que acusarlas de brujas en el sentido demoníaco del término?

-¿Por qué fueron las brujas el chivo expiatorio de la inquisición y la ignorancia? ¿Por qué muchas de ellas tuvieron que pagar con sus vidas la incursión en el esoterismo?
-Hay autores que lo achacan a la misoginia y a la pobreza de esas mujeres del mundo rural. Consideran que fueron chivos expiatorios de una política religiosa que pretendía dejar claro con el ejemplo que no admitía la disidencia ni la superstición.

-Hay una dicotomía entre el famoso Harry Potter de raíces celtas, en la que los hombres detentan los poderes mágicos, con nuestras brujas y meigas que eran siempre mujeres. ¿Cuál es la causa que hace poseedores de la magia a mujeres u hombres según la cultura de la que se hable?
-Habitualmente el poder ha estado detentado en todas las sociedades conocidas por hombres. La mayoría de magos, hechiceros o chamanes están reconocidos en las tribus como autoridades y dominan la esfera pública (ceremonias, rituales, reconocimientos, cargos). Así lo fueron también los druidas que ejercían un gran poder entre los celtas y de ahí su tradición. Las brujas, en cambio, no estaban ni han estado nunca vinculadas al poder. Sus conocimientos y sus prácticas mágicas se han «ocultado» a la vista u se han reducido siempre al terreno estrictamente privado, como casi todo lo que concierne al mundo de las mujeres.

-¿Se puede considerar literatura de género la que usted hace? ¿Qué títulos nos recomienda?
-Sí, se puede considerar que “La guerra de las brujas” pertenece al género fantástico. Recomiendo los libros de Terramar de Ursula K. Leguin y Las nieblas de Avalon de Marion.

-Compagina la literatura con la docencia de guiones. ¿Hay suficientes centros donde se pueda adquirir la técnica y las claves para la elaboración de los mismos?
-Actualmente se puede aprender a escribir guiones en la mayoría de carreras universitarias de comunicación audiovisual, aunque si se tiene interés específico por ello hay másters especializados y seminarios. La oferta es muy amplia.

-¿Qué le parece el fenómeno de florecimiento de las religiones en contraposición con la interpretación que hacían del mundo las brujas? ¿Tienen puntos de concomitancia?
-Hay teorías que defienden que las brujas eran sacerdotisas paganas de antiguas religiones vinculadas con la naturaleza y el culto a la diosa luna. Religiones panteístas, pues. En ese sentido, todas aquellas nuevas religiones que beban de esas raíces tendrán concomitancia con el supuesto mundo de las brujas, que por otra parte, difunde y defiende la secta actual de brujas Wiccas de gran predicación en EEUU.

M. Sáez / Chus Sáez: Escuela, 15 de diciembre de 2005.

 

Revista – El Templo de las Mil Puertas

“La autora de La Guerra de las Brujas ofrece una entrevista exclusiva.”

-Tu obra es principalmente infantil, aunque también hay libros juveniles. ¿Quiénes son más difíciles de complacer, los niños o los jóvenes? O al revés si lo prefieres ¿Qué es más fácil? ¿Lidiar con una Margarita Metepatas o buscarle un novio a una hermana?
La literatura infantil, entendida como aquella dirigida a menores de 11 o 12 años, es un territorio de tópicos y malentendidos entre los cuales me irrita especialmente el que considera a los niños como adultos de bajo coeficiente intelectual. Eso genera una subliteratura para niños donde prima la estupidez.

Los niños y sus procesos cognitivos son diferentes a los adultos y en su especificidad se esconde el misterio. Equivocadamente podemos pensar que resulta fácil puesto que el número de páginas de las colecciones infantiles es menor y los argumentos de las historias que narramos deben ser más simples, el lenguaje más directo y la acción más clara. Y en eso, precisamente, reside la dificultad.

(…)

 

Revista – CLIJ. Cautivadora y Rompedora

Análisis de la Obra de Maite Carranza

El éxito de su trilogía, La guerra de las Brujas, ha desdibujado algo su obra anterior en el ámbito de la LIJ. Hablamos de Maite Carranza que, antes de su incursión en el género fantástico, tenía a sus espaldas una veintena de títulos; una obra cautivadora y rompedora que se analiza en este artículo. Una obra realizada de espaladas a las modas y con poca preocupación por lo “políticamente correcto”, en la que el humor tiene mucho peso y en la que propone una mirada distinta sobre lo cotidiano.

(…)

 

Revista – Qué Leer. Escritoras Fantásticas

Maite Carranza y Laura Gallego, la imaginación al poder

(…)

La habilidad narrativa para trazar personajes muy creíbles, cercanos y de pasiones contagiosas en medio de las más vertiginosas aventuras, en un universo de desbordante imaginación (el mundo mágico de dos dimensiones de las brujas …) convierte en sus libros en obras sobresalientes.

Probablemente ellas dos hagan más por el fomento de la lectura de este país que media docena de campañas de anuncios televisivos del Ministerio y todas las declaraciones de intenciones en ferias del libro, palacios de congresos y demás lugares de esparcimiento cultural subvencionado.

(…)

 

ANIKA ENTRELIBROS

DOLORS GARCIA

1.- ¿De dónde surge la idea de escribir “Magia de una noche de verano?

De una historia anterior comenzada en el año 2000 e inspirada en un viaje de mi hija a Irlanda para aprender inglés. Tenía dos capítulos escritos y me gustaba el planteamiento, pero necesitaba mejorar el desarrollo de la historia. Hasta que se me ocurrió que las hadas podían ser las antagonistas que me faltaban. Y así fue.

A partir de ese momento la magia fluyó sola.

2.- ¿Por qué la sitúas en Dublín y con la mitología de los Tuatha de Danaan de fondo? ¿Podría haber sido en Galicia y con las meigas?

En efecto, ambas son culturas celtas con gran afección por los seres mágicos, pero partía del supuesto del viaje de estudios a un país de habla inglesa, una costumbre muy arraigada entre los españoles y que provoca situaciones francamente divertidas. Me apetecía jugar con los contrastes culturales de norte/sur y tambien con las ambiguedades y las confusiones linguïsticas. El hallazgo de la mitología acerca de los Tuatha de Danaan fue un regalo inesperado.

3.- Leí en la nota de prensa de EDEBÉ que llegaste al mundo de las hadas mientras preparabas tu trilogía La guerra de las Brujas…

Efectivamente. Hadas y brujas vuelan juntas. Las hadas a menudo son brujas hermosas, tan perversas y crueles como la mayoría de personajes femeninos de nuestra tradición misógina. Son caprichosas, volubles, vengativas, superficiales y seductoras. Unas malas de película con todos los defectos que se atribuyen a las mujeres desde los tiempos de Eva, la primera hada -bruja.

4.- … de hecho tus personajes no son del todo buenos ni malos.

Todos los antagonistas tienen sus motivos y sus corazones de alcachofa. Es bonito ir arrancando las hojas página a página hasta que aparece latiendo ese corazón indefenso que convierte a todos los villanos y malvados en seres frágiles y los acerca a los protagonistas que han ido mostrando sus debilidades.

A veces sucede que resultan mucho más próximos los antagonistas que los protagonistas. ¿Por qué será?

5.- ¿Cómo empezaste a escribir para niños?

Por casualidad, sin alevosía ni premeditación. Los primeros concursos de relatos de adultos que gané estaban protagonizados por personajes jóvenes y se caracterizaban por el humor y la agilidad narrativa. Alguien dijo que tenía que escribir literatura juvenil y le hice caso.

6.- ¿Cómo te ayudan tus facetas de antropóloga, guionista, profesora y madre a la hora de escribir?

Todo suma y multiplica.

Suma ser madre puesto que significa estar viva y formar parte del mundo real, estar junto a los niños, a los jóvenes y compartir sus problemas, sus sueños, sus cincunstancias.

Suma la tarea de profesora que te permite estar cerca de los jóvenes, escucharlos, observarlos y comprenderlos.

Suman los estudios de antropología, una capacitación magnífica para conocer entresijos de culturas y mundos.

Multiplica la experiencia de guionista y la enseñanza de guiones. El guión aporta una atención especial a las estructuras argumentales, a la construccion de personajes y a los recursos narrativos.

7.- ¿Qué le pone edad a un libro?

¿? Edad par ser leído? Edad de antigüedad? No comprendo la pregunta.

8.- ¿Qué ingredientes debe de tener un buen libro?

Entretener, enseñar y hacer pensar. Si tras la lectura de un libro no has pasado un buen rato, no has aprendido nada y no te ha dado en qué pensar es que no era un buen libro.

9.- ¿Qué crees tú que tiene en Harry Potter de J.K. Rowling para hacer que los niños e incluso los adultos nos merendemos sus enormes libros?

Son historias seriadas argumentalmente según una estructura policíaca, fundamentadas en bases mitológicas y fantásticas y ambientadas en el mundo escolar británico.

J.K. Rowling conjuga admirablemente la tradición británica del humor ( Roald Dahl) la pandilla (Enid Blyton) el fantasy ( Tolkien) y lo policíaco ( Agata Cristie).

10.- ¿Por qué crees que se “menosprecia” o no está tan bien considerada la literatura infantil y juvenil? ¿Y la fantástica?

Los niños y jóvenes no tienen prestigio en la sociedad, no mandan, no son importantes con lo cual todo aquello que se relacione con ellos tampoco lo es. Un profesor de pequeños o una institutriz nunca han gozado de prestigio. Por qué tendría que tenerlo un escritor infantil o un libro para niños.

Ahora bien, en los últimos tiempos se ha descubierto ( gracias a Harry Potter) que los libros infantiles y juveniles pueden ser best sellers y magníficos negocios. Eso les ha dotado de otro halo que, aunque mercantilista, ha permitido que la literatura juvenil subiese un escalón en su consideración pública.

Ese mismo camino ha seguido en los últimos años la fantasy, revalorizada gracias a grandes superproducciones y best-sellers. Con la diferencia de que en los países anglosajones ha gozado tradicionalmente de un respeto mayor que en los países mediterraneos.

11.- ¿Por qué se dice que tus libros son “políticamente incorrectos”?

Los primeros libros que escribí rompieron con los principios didácticos imperantes de los años ochenta. En aquellos tiempos escribir para niños en España, y sobretodo en Cataluña, era una tarea más profesoral que lúdica.

12.- ¿Crees que las escritoras con niños lo tenemos más difícil?

Las mujeres con hijos, tengan la profesión que tengan, lo tienen siempre más difícil.

13.- ¿Algún truco o consejo para escribir cuando se tienen niños?

Aprovechar sus propias vivencias y la fascinación que nos produce su aprendizaje y sus anécdotas para inspirarnos en nuestras historias.

Y a nivel de consejo práctico adaptarnos a sus horarios y no pretender nunca ir a contracoorriente o nos perderemos lo mejor de su infancia.

14.- ¿Qué método haces servir a la hora de escribir?

Horario, rutina y exigirme un mínimo de páginas escritas semanales.

15.- ¿Algún vicio, ritual o manía?

Hacer deporte de buena mañana antes de sentarme a escribir y no escribir jamás de noche.

16.- ¿Algún remedio contra el bloqueo creativo?

Irme a la piscina y remojarme las ideas.

17.- ¿Qué libro estás leyendo?

Shanatan. Un curioso libro que me recomendó un amigo y del que no había oído hablar con anterioridad. La historia de un convicto australiano que se refugia en Bombay y se integra en el hampa indio de los suburbios.

18.- ¿Qué libro recomendarías siempre y a todo el mundo?

El rojo y el negro. De Stendhal.

19.- ¿Algún proyecto futuro del que se pueda hablar?

Un proyecto en femenino. Una novela ambiciosa sobre una temática muy controvertida. Estoy justo comenzando.

20.- ¿Piensas volver a escribir alguna novela para adultos?

Mi próxima novela será para adultos. La temática lo requiere.

 

 

2009 – Letras y Escenas

1 – Tus protagonistas siempre son mujeres fuertes e independientes; y no te rindes ante amores tópicos, simplones y baratos. ¿Por qué? ¿Qué mensaje quieres transmitir con esto?

Tengo la convicción de que nada es lo que parece y que quizás por eso mis personajes se alejan del tópico y me sorprenden hasta a mi.

El amor es ciego y eso da mucho juego. El estado de enamoramiento se ha comparado con la neurosis. Diciéndolo de otra forma, los enamorados son unos neuróticos. Como para que las historias de amor sean simplonas y predecibles.

Y las mujeres, ya lo sabes, no somos para nada el sexo débil. Tal como dijo Marco Ferreri, el futuro es mujer. Que se vayan preparando.

2 – ¿Dónde encuentras la inspiración para crear diálogos tan divertidos y rompedores?

En los libros no, por descontado. Es en la calle y en la boca de los que hablan de donde salen los mejores diálogos. Yo intento imitarlos, pero a veces me quedo corta. Son mucho mejor en directo.

3 – Mezclas mundos de fantasía con la pura realidad de a pie. Yo albergo la esperanza de que, en el fondo, el mundo sea eso, una dualidad perfectamente conectada. ¿Y tú?

Los niños lo tienen clarísimo y les de lo mismo lo que digan los adultos, pero a partir de los siete u ocho años la sociedad se encarga de comerles el tarro y de insistir en eso de poner los pies en el suelo. Los adolecentes aun se resisten y por ello se escapan a través de la literatura y el cine. Por fortuna, algunos adultos siempre seremos niños y conservaremos nuestra capacidad de soñar, imaginar y fantasear. Creo que cada vez somos más.

4 – De Magia de una noche de verano y La Guerra de las Brujas: ¿qué personajes son los que más recuerdas y los que más quebraderos de cabeza te han dado?

Recuerdo especialmente a Selene, Claudia y Cristine de la Guerra de las Brujas.

Y a C.C., Marina y Antaviana de Magia de una Noche de Verano. Antaviana y Claudia son el contrapunto de las protagonistas. Mucho más pasadas de rosca, mucho más locas, impredecibles y políticamente incorrectas. Una gozada.

Anaíd me dio muchos quebraderos de cabeza porque sufría muchos cambios a lo largo de la historia. De tímida y apocada iba transformándose en una chica que pisaba fuerte, pero que conservaba muchas de sus inseguridades hasta que esas mismas debilidades eran su perdición y la hacían transformarse en un ser malvado. ¿Cómo encontrar elementos para redimirla? Eso es muy, muy difícil.

Sudé tinta.

Cristine Olav, por el contrario, es un personaje que estaba dibujado de una forma más lineal y se rebeló contra mi decisión. Se complicó hasta tal punto que acabé rindidiéndome y enamorándome de ella.

Selene, Marina y C.C. fueron personajes dóciles, fáciles y manejables. Buenos protas.

5 – Al hilo de la pregunta anterior, desembucha, Maite: ¿eres tan atrevida como Selene, tan indescifrable como Anaíd, tan traviesa como Marina y tan entrañable como el bueno de C.C.?

Cincuenta años dan para mucho y las personas somos bastante influenciables.

De niña pasé una época de timidez exasperante. Luego tuve mi época gamberra, mi época heróica, mi época aventurera y hasta megasociable. Necesito tambien, períodos de autismo aislacionista. En general creo que sí, que todos ( o yo) tenemos alma friki y que escondemos muchas caras.

6 – Creo que la mayoría de lectoras que hayan devorado Magia de una noche de verano se habrán enamorado un poquito de Cicerón… Vale, de C.C. ^3^. ¿Diste muchas vueltas hasta imaginarle como es ahora?

C.C. fue un personaje fácil. Un perdedor. Un chico traumatizado por su nombre y por unos padres progres insufribles. Un friki informático convencido de que el mundo real es una porquería y de que las chicas pasan de él. A partir de ahí C.C. camina solo.

7 – Para llegar al equilibrio y perfección de ambas novelas, imagino que habrás eliminado y transformado unas cuantas escenas. ¿Alguna vez has tenido que eliminar algún personaje al que hubieras tomado cariño?

He suprimido fragmentos, sí, pero diría que en mis correcciones he añadido más fragmentos de los que he borrado. Y si tomo cariño a un personaje no puedo matarlo. Soy así de sentimental.

8 – ¿Qué escritores del mundo mundial han influido en tu manera de escribir y de organizar tu imaginario?

Soy un poco clásica ( por la edad) y bastante ecléctica ( por mi gusto por el caos). De niña amaba el humor de Richmal Crompton ( Las aventuras de Guillermo Brown) y la audacia fantástica de Edgar Rice Borrow ( La saga de Tarzán). Humor y fantasía anglosajona fueron mi biberón. Luego me lancé de cabeza ( muy tempranamente) al realismo francés y ruso. Balzac, Stendhal, Sholojov, Tolstoi y Dostoieski, sobretodo. En mi adolescencia me alimenté de realismo mágico latinoamericano que entonces era una novedad fascinante.

Cortázar, Borges, García Márquez y me quedé con la novelística de Vargas Llosa. Descubrí la ciencia ficción y la fantasía a los 20 años de la mano de dos maestros Assimov y Tolkien. Y me convertí en forofa de Torrente Ballester ( La saga fuga de J. B.). Desde entonces he leído miles y miles de libros y nunca me canso de descubrir nuevos autores.

9 – Pregunta de una curiosa nata, servidora, que a veces debería atarse la lengua: ¿dónde escribes y qué clase de disciplina te impones?

Escribo en mi estudio ( buhardilla de techos muy, muy altos) de mi casa en Sant Feliu de Llobregat y trabajo en horario escolar ( 9/17) por aquello de las compatibilidades con la maternidad. Soy bastante estricta conmigo misma y procuro no distraerme en mis horarios. Lo único que me permito es ir a nadar diariamente para no acabar en una silla de ruedas o en manos de un masajista sin escrúpulos.

10 – ¿Algún olor, color, sabor, sonido o lugar que te inspire, relaje o emocione al idear y escribir?

El silencio, mi teclado y mi pantalla. Me resulta difícil trabajar con la misma comodidad y soltura en otros lugares que no sean mi estudio. Y si hay ruido salgo por piernas.

11 – Antes de despedirnos: lo admito, ¡quiero más! De tus personajes, de tu prosa, de tus historias… Pero Magia de una noche de verano es una historia cerrada. Por eso, ¿estás ya inmersa en alguna nueva obra romántica-fantástica juvenil?

Acabo de finalizar una nueva novela. Pero siento reconocer que no es ni fantástica ni romántica. Juvenil no lo sé. La protagonista es joven, pero la he escrito sin concesiones. Es un thriller psicológico. Una novela dura, realista y comprometida. Me ha salido así y estoy muy satisfecha. Debe ser mi etapa realista que llama a la puerta. ¡Viva Dostoieski!

 

 

2010 – Madrid Palabras

-Después de ganar importantes premios y entre ellos el de Literatura Infantil de Edebé, ahora llega éste, en este caso con una novela juvenil. Reconocimientos como éste dan alas para seguir trabajando…

Pues sí. Supuso una inyección de moral y un alegrón. No las tenía todas porque jugaba con un cambio de tono en mi estilística y con una apuesta temática arriesgada. El espaldarazo del jurado fue fundamental para sentirme legitimada en mi nueva aventura.

-Palabras envenenadas es un libro para jóvenes pero con un argumento muy duro y personajes complejos a nivel psicológico, claves de una perfecta novela para adultos…

Esa era precisamente la apuesta, conseguir que los jóvenes leyesen una novela que tambien complaciese a los adultos, pero que les atañía a ellos en especial.

Los lectores a partir de los 15 años en adelante son exigentes y tienen derecho a leer libros duros y complejos.

-La novela tiene claros tintes del género policíaco, y parece que te encuentras muy cómoda pero, ¿cuál es tu género favorito tanto a la hora de sentarte a leer como en el proceso de escritura?

Ha resultado ser una novela policíaca a mi pesar. No me declaro lectora de novela negra y el género me merece mucho respeto, pero el guión lo exigía. La construcción de una intriga tenía que ser presentada y ofrecida al lector a partir de una investigación policial sensata y ordenada, pero con todos los ingredientes de suspense, misterio y sorpresa que son consustanciales a este tipo de género.

Yo soy lectora ecléctica, pero me confieso seguidora de géneros como la novela histórica, la ciencia ficción, la fantasy y la novela comprometida o social.

En mi escritura he simultaneado el humor satírico con la fantasía. Esta es mi primera incursión en el realismo social y el género policíaco.

-Siempre te ha gustado hacer montañismo, rasgo que “el malo” de la historia comparte contigo. ¿En quiénes sueles inspirarte para construir tus personajes? ¿te basas en personas reales?

Sí, practiqué montaña y en efecto un personaje mío tambien fue amante de la montaña en su juventud. La inspiración recurre a todo aquello conocido y yo echo mano de mi entorno puesto que es la primera fuente de la realidad conocida a la que tengo acceso directo. Me gusta hablar acerca del mundo enqué me ha tocado vivir y muy a menudo mis novelas parten de hechos reales que transformo con habilidad, pero que conservan esa verdad necesaria que el lector reconoce. Mientras estaba escribiendo “palabras envenenadas” una sobrina mía de 19 años que estaba sola en su casa ese verano se enfrentó con una rata de cloaca y la encerró a golpe de zapato en la cocina. Le pregunté si no le daba miedo dormir en casa con la rata ( enorme) por compañía y me respondió que la casa era suya y que la rata era una intrusa. De ahí saqué conclusiones y escribí un capítulo inspirado en ese episodio que le iba como anillo al dedo a mi protagonista.

-¿Cómo fue el proceso de documentación? ¿A qué fuentes recurriste? ¿Fue muy complejo?

Me empapé de casos reales similares al que quería narrar como los de “ Natasha Kampush” y Elizabeth Fritl” a través de la prensa. Leí abundante bibliografía sobre maltrato y abuso sexual infantil. Leí literatura policíaca y novelas de temáticas relacionadas con la pérdida de la libertad.

Mi asesoramiento personal estuvo en manos de dos inspectors de policía del cuerpo de Mossos d’esquadra, expertos en personas desaparecidas, y tambien en psicólogas de la Fundación Vicky Bernadet una asociación que actúa contra el abuso sexual infantil.

-En nuestra sociedad, ¿quiénes son y dónde se encuentran las Bárbaras Molina y sus verdugos?

Por desgracia en todas partes. Víctimas y verdugos no se circunscriben a una clase social, a una situación geográfica ni a una religión o etnia. Son producto de la dominación masculina y de la indefensión de la infancia y eso subsiste en España a pesar de que las leyes proclamen la igualdad de sexos y la protección de los más pequeños.

Los verdugos son hombres respetables y públicos que abusan de los débiles amparándose en la ceguera de la sociedad, en la hipocresía de sus conciudadanos y en la vergüenza y complicidad de sus víctimas.

-De profesora de lengua y literatura pasaste al mundo del guión para, finalmente, acabar en la literatura, lo que realmente te apasiona. ¿Se puede decir que trabajas escribiendo o que escribes por inspiración? (me refiero a que si lo tomas como un trabajo de x horas al día o como algo más artístico y relajado)

Resumamos en un “Mi trabajo es un placer”. Soy privilegiada puesto que puedo dedicarme profesionalmente a lo que durante muchos años ha sido un hobby.

Trabajo de forma estricta y disciplinada, pero siempre, eso sí, me inspiro en temas e historias que me interesan. El trabajo por encargo lo he hecho en el campo de los guiones donde la obra es colectiva y menos autoral.

-¿Cómo han cambiado los hábitos de lectura de los jóvenes en los últimos años?

En mi opinión han cambiado a mejor. Internet ha abierto puertas a los lectores y ha creado fenómenos de foros, fans y recomendaciones literarias que antes no existían. En la escuela, por otra parte, se ha asumido que la lectura de libros en el aula enriquece a los alumnos. Y en las librerías se ofrecen libros juveniles maravillosamente editatos y en mesas de novedades, como apetitosos bombones. Por algo será.

– ¿Y cómo se debe acercar la literatura a los más pequeños?

Paso a paso. Primero con el relato oral y las ilustraciones, luego con la lectura en voz alta, compartida. Luego seduciéndolo y acercándolo a todo tipo de historias y posibilidades. Cada niño debe tener la posibilidad de hallar SU libro. Una vez conseguido el resto ya es pan comido.

-Para acabar, ¿podrías recomendarnos algún libro de poesía, alguna novela para adultos, otra para jóvenes y una última para niños?

POESÍA “La intimidad de la serpiente” de Luís García Montero. ( Tusquets)

NOVELA ADULTOS “ Las correcciones” de Jonathan Franzen ( Seix i Barral)

NOVELA JÓVENES “Alas de fuego” de Laura Gallego ( Laberinto)

NOVELA INFANTIL “ Mi hermano el genio” de Rodrigo Muñoz ( EDEBÉ)

 

 

 

 

2010 – Qué leer

BREVE CUESTIONARIO

MAITE CARRANZA

¿Qué cree que le ha aportado el oficio de guionista a su labor como escritora literaria?

El conocimiento analítico para la construcción de una dramaturgia afianzada en personajes complejos.

Pero sobretodo la humildad .

¿Y viceversa?

Posibilitar que la narrativa audiovisual, en cualquier género, conserve tu sello personal y permita comunicar tus emociones y tu propia visión del mundo.

Pero sobretodo la satisfacción autoral.

¿Qué es más difícil enseñar literatura en un instituto y enseñar guionismo en la universidad?

Mil veces más difícil enseñar “literatura encorsetada” en un Instituto que “guionismo libre” en la universidad. Podría enseñar “literatura libre” sin problemas hasta en el parvulario, pero ajustarse a los programas oficiales invita a la frustración.

¿Por qué tras el éxito de su serie de brujas y fantasía ha cambiado a una novela híper-realista como Palabras envenenadas?

Por eso precisamente, para no repetir fórmulas ni ensimismarme en el éxito.

Disfruto aventurándome en nuevos territorios, del tipo que sean.

¿Qué conclusión le gustaría que extrajesen los lectores de esta novela?

Que les ha emocionado y que les ha dado en qué pensar.

Es una novela que trata un tema muy duro… ¿qué es lo que la convierte en una novela juvenil?

En qué afecta sobretodo a los jóvenes puesto que ellos son las víctimas de los abusos. Hablarles sobre un tema considerado tabú significa nombrar a lo innominado, visualizar lo que permanece oculto y verbalizar un discurso necesario.

¿Es cierto eso que cuentas en tu blog que nunca escribes de noche? ¿Por miedo a las brujas?

Lo siento, ya sé que no es nada misterioso ni romántico escribir a la luz del día sin copa ni cigarrillo ( lo dejé) , pero mis bioritmos de madre en activo solo me permiten escribir en horario escolar máxime con un café cargadito. Eso sí, brujas las hay a todas horas.

¿Alguna otra manía… confesable?

Voy a nadar cada mañana para refrescarme las ideas. Soy así de rara.

 

 

 

 

 

Qué+leer 2

Me gustaría que me contestases estas preguntas (no es nada demasiado
concreto, no tendría espacio en la revista):

1-. ¿Cómo comenzaste a escribir literatura infantil y juvenil?
Por pura casualidad. Comencé escribiendo relatos para adultos y me premiaron aquellos que tenían un tono desenfadado y en los que los personajes eran jóvenes o niños. Me desenvolvía mejor en esos parámetros. Así pues, un verano me encerré a escribir una novela humorística cuya protagonista era una niña de once años. Ese fue mi primer libro “Ostres tu, quin cacau!” Luego llegaron los siguientes. Me sentía cómoda en ese ámbito.

2.- ¿Cuál crees que es el éxito de tus libros?
Escribir acerca de temas y personajes que me salen de las tripas. Una noticia que  me impacta, un problema que me preocupa, un conflicto humano que no sé como  resolver. Luego lo alejo de mi, lo transformo y lo reelaboro, pero procuro que todo  aquello acerca de lo que escribo me interese realmente. Así consigo pasármelo bien escribiendo. Eso se nota, supongo.

3.- En tus libros apuestas por la literatura fantástica… ¿es ese universo imaginario el que más le interesa como lectora?
He explorado un cachito del inabastable universo fantástico en mis últimos tres libros ( la trilogía de la guerra de las brujas). Son, precisamente, los que han  tenido más éxito internacional. Anteriormente lo había tratado en un par de títulos,  pero tengo 40 libros publicados. Creo que me he desenvuelto con comodidad en el campo de la literatura humorística y en el de la fantástica. Como lectora me  interesa todo. Soy una lectora voraz e insaciable. Eso no significa que me atreva con cualquier género. No he intentado nunca la novela policíaca, por ejemplo.

En cambio tengo interés por la novela histórica.

4.- ¿Siguen siendo las brujas y las hadas personajes favoritos del público más  joven?
Son personajes fascinantes que invitan a hacer volar la imaginación, el deseo, la transgresión. Las hadas y las brujas viven en nuestro mundo, pero no comparten  nuestras limitaciones mortales, nuestras miserias ni nuestras rutinas. ¿Quien no ha soñado nunca con una varita mágica o un conjuro oportuno? Sean o no sean los favoritos son muy bien aceptados.

5.- Con tus historias ¿intentas difundir valores fundamentales, entretener…?
No me planteo la literatura como una actividad pedagógica. Sí como un acto comunicacional, pero personal y subjetivo. En mi literatura planteo dilemas morales a menudo sin respuesta. No ofrezco moralinas. Vivimos en un mundo en continua transformación y no creo en los preceptos morales ni religiosos estrictos.

Sí creo en el sentido crítico que necesariamente deben desarrollar los jóvenes para poder tomar decisiones en el futuro. Si en mis libros enseño a los chicos y chicas a cuestionarse verdades incuestionadas o a reírse de sí mismos y de los adultos habré aportado mi grano de arena a mi ideario personal.

6.- ¿El elemento didáctico es importante en tu obra?
No, en absoluto. Ese fue mi primer problema en mi entrada “alocada” en el mundo de la literatura infantil y juvenil allá por los años ochenta. Entonces, la escritura para niños en Catalunya se potenciaba desde la escuela y los escritores estaban vinculados con el magisterio. Se me criticó por amoral y transgresora. Ahora quizás diríamos politicamente incorrecta ( por no decir palabras más feas).

Reivindico, sin embargo, los libros escritos con voluntad didáctica dentro del marco de colecciones específicas como es el caso de mi colección “ El Topo Timoteo y los Cabezas de Melón ( El talp Eudald i els Caps de Carbassa)” Ese sí que fue un proyecto pensado y concebido para la escuela y cuyo primer objetivo era enseñar “antropología” y desarrollar el sentido crítico en los más pequeños. A propuesta de la editorial se enfocó hacia un ideario pacifista, lo cual me pareció muy bien. La colección se tituló “La Pipa de la Paz” y el protagonista un topo viajero, explicaba divertidas historias a sus sobrinos sobre los humanos y sus absurdas formas de complicarse la vida. Para quien tenga referencias antropológicas era algo así como unos papalaguis infantiles.

7.- ¿Cómo se vive un éxito como el de ‘La guerra de las brujas’?
A mi edad muy bien. Si me hubiera ocurrido más joven quizás me hubiera perjudicado, pero tras una larga experiencia como la mía se aprende de los éxitos y de los fracasos. La vida es agridulce y hay que saber vivir las experiencias plenamente. Los malos momentos nos enseñan tanto o más que los buenos.

8.- ¿Cómo es el contacto con tus lectores?, ¿qué te dicen? ¿cómo influyen las opiniones que te llegan en tus trabajos?
Agradezco su afecto, su entusiasmo, su ingenuidad y su sinceridad. El contacto se produce a través de e-mails, charlas y firmas. Es un fenómeno nuevo y reciente. Antes había lectores pero no comunidades lectoras ni fans organizados.

Evidentemente les escucho. Saber escucharles me abre a nuevas formas de ver y pensar y me permite conectar mejor con ellos. Durante la escritura de la trilogía me abrí a sugerencias de mis lectores y recogí algunas buenas ideas que me soplaron al oído. Tambien modifiqué mi punto de vista acerca de algunos personajes puesto que la visión de los lectores era diferente a la mía. La interactividad que supuso la escritura de la trilogía fue una experiencia diferente y creativamente enriquecedora.

9.- ¿Cómo ves el panorama actual de la literatura infantil y juvenil?
Vivo, cambiante, productivo e intergeneracional. Tiene presente y futuro.

10.- ¿Qué cambios de los que se han producido crees que son más llamativos?
Que es una literatura más valorada, más traducida,mejor editada y publicitada. Que el fantasy es un género en auge, que algunos autores de literatura infantil y juvenil son referentes y modelos para los chicos y chicas. Eso sólo pasaba con los actores y los jugadores de futbol.

11.- ¿Cuáles son tus nuevos proyectos?, creo que está a punto de publicar ‘Magia en la noche de verano’
Efectivamente, pronto saldrá mi nueva novela “Magia de una noche de verano”.

En ella recupero mi estilo distendido y humorístico y mantengo la conexión con los mundos fantásticos, en ese caso el de las hadas, algo diferentes a las brujas pero no menos interesantes. Las hadas pueden ser mucho más crueles y cínicas.