EN LA CIUDAD BLANCA

Víctor Redondo

 

Ayer Barcelona, mi ciudad, anocheció blanca y cubierta por un palmo de nieve. Insólito tratándose de una ciudad mediterranea. Absurdo teniendo en cuenta que estamos en Marzo. Lógico dado el cambio climático y lo que queda por venir.

Un regalo para niños y no tan niños y una pesadilla para los viajeros que quedaron atrapados en sus coches o para los que no pudieron regresar a sus casas.

Vivimos tiempos agnósticos y olvidamos las plagas y los castigos divinos ( afortunadamente) pero la naturaleza nos recuerda que pecamos, que nada es gratuito y que contaminar pasa factura.

 

Para mi hijo Víctor la nevada fue una fiesta.

Yo cerré los ojos y al abrirlos creí que vivía en Finlandia.

 

Viva la ficción!!!

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